Princesa's profilePrincesa quiméricaPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
July 07 El anónimoAl final del día uno se cansa de los rostros, con ojos envidiosos y las cejas fruncidas, con la lengua retorcida sacando espuma, perras rabiosas que sólo saben ladrar. Tienen aliento podrido y la mezquindad se les sale por los ojos. Ahí van, en manada, se juntan y se envenenan entre ellas, ponzoñosas y enhiestas se arrastran tragando el polvo de aquellos que vuelan y no se dejan agriar por estos seres de lodo y mugre. En el mejor de los casos se muestran, dan la cara para que uno los conozca con nombre y apellido, esos son los menos, los que pasan de ser seres ruines a valientes que confrontan, debaten, argumentan y dan pelea; los otros son los más, los que se esconden tras una pantalla para sacar la miseria en la que viven, los que amenazan, y revientan sus infames corazones inventándose identidades, levantando falsos y manifestando sus opiniones –que se sustentan en sus filosas garras- sobre los demás, los otros, los que juegan un papel activo en la vida, se atreven, son los héroes de sus propias historias, los que salen a luchar y a ser laureados o vilipendiados. A veces duele que las manifestaciones humanas sean tan miserables y deplorables, ¿qué pasó para que haya seres así? ¿En qué falló la humanidad? ¿Cuándo la cobardía se instauró como los anónimos en la red? ¿Qué clase de entes ofenden, vomitan palabras, tragan sus deshechos para manifestarlos a través de su anonimato? Las respuestas seguramente las tendrán quienes hagan esta clase de prácticas, pero mientras tanto habrá que descubrir el remedio para que estos seres recuperen su vida y su dignidad ¿acaso hay tanto resentimiento por ahí, en las calles, en los transeúntes, en la gente que habita este mundo? ¿Será que la vida propia cada vez es más difícil de lograr y lo único que queda con el tiempo –bendito e irrecuperable tiempo- es desperdiciarlo en los demás –quienes quiera que sean esos “demás”-. Quisiera pensar que el Anónimo es un ser desamparado, indefenso, lastimoso y débil, digno de compasión y caridad, sin embargo, creo que ya hay que poner un alto a esta clase de actos aborrecibles de los que todos hemos sido testigos y hasta víctimas. ¿Cuántas veces vemos la dignidad de una mujer o de un hombre hecho añicos con llamadas o publicidad nociva sin ningún argumento verificable? Si he ocupado este espacio y estas líneas para este tema, es porque no alcanzo a comprender esta nueva cara de la cobardía a través del Internet, una cobardía que despersonaliza, que vuelve incorpóreo al cobarde pero que sigue manteniendo lo ruinoso y el poco honor que lo sostiene; sin duda alguna, vivir en medio del egoismo, la envidia y el eterno observar a los demás ya es suficiente castigo, pero siempre hay una oportunidad para ser alguien y dejar de mirar la vida del de a lado, siempre se tiene la opción de vivir la la vida -la propia, (por más nauseabunda que sea) y no la de los demás.
|
|
|